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El cártel negro, libro de Ana Lilia Pérez: La historia de cómo el crimen organizado se apoderó de Pemex

El cártel negro, libro de Ana Lilia Pérez: La historia de cómo el crimen organizado se apoderó de Pemex

Ene 25, 2019

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Por Diego Morales //

Parece apocalíptico”, reconoce ante la psicosis que se ha generado por la falta de combustible en todo el país, sin embargo, es un problema grave, de años, que va más allá del huachicoleo y comprar barato o caro, pues genera corrupción, impunidad, violencia, muerte y crimen. Todo esto, la periodista Ana Lilia Pérez lo ha investigado de hace tiempo y lo refleja en diversas obras, como “PEMEX RIP, viva y asesinato de la principal empresa mexicana”.

En entrevista para Noticias SPR, Ana Lilia Pérez, indicó que lo que se vive en la actualidad es un efecto de lo que ya ocurría en PEMEX desde hace muchos años, una estructura bien organizada donde el robo de combustibles es solo un eslabón de corrupción.

Lo que vive la población es efecto de lo que ocurría ya en Petróleos Mexicanos desde hace muchos años que era un saqueo, las tomas clandestinas entre comillas, porque la mayor parte del saqueo a PEMEX es de parte del mismo personal, las tomas clandestinas representan el 20 por ciento de lo que se le roba a PEMEX, el otro 80 por ciento responde a una estructura bien organizada desde dentro de la petrolera y el robo de combustible es uno de los eslabones, pero cómo llegamos a eso, tuvimos una de las empresas petroleras más grandes a nivel mundial, una de las primeras once petroleras que generaban más ingresos que debía reflejarse en la economía de los ciudadanos, PEMEX aportaba el 47 por ciento del Producto Interno Bruto”.

Añade: “México tenía una economía petrolizada; si bien todavía es uno de los activos principales que se tienen en el país, el robo de combustible es solo uno de los eslabones de saqueo. En Petróleos Mexicanos hay muchas maneras de robo, lo que hoy se ve es producto de ese saqueo que empezó como un robo hormiga, hasta convertirse en una estructura bien organizada, que al momento que quieres combatirla es como si golpearas en un avispero, todo está pululando”.

EL PUNTO DE PARTIDA DE AMLO

La investigación de la periodista Ana Lilia Pérez, se convirtió en el punto de partida para la estrategia del gobierno de López Obrador contra el huachicoleo, por ser el trabajo más amplio y documentado sobre la grave incursión de la delincuencia organizada en Pemex.

Ana Lilia está convencida que durante los gobiernos de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, se desarrolla el #CartelNegro#, un conglomerado de funcionarios, trabajadores, empresarios, contratistas, inspectores, contralores, agentes aduanales, dirigentes y miembros del sindicato petrolero, políticos, ordeñadores, tapineros, huachicoleros, extorsionadores, defraudadores, contrabandistas y lavadores de dinero que, alineados con los traficantes de drogas, se consolidan como una organización empresarial paralela a Pemex, al grado de competir en el mercado nacional e internacional de los combustibles.

En este libro la valiente y acuciosa periodista documenta las acciones del crimen organizado en la industria petrolera mexicana, la creación de compañías fachada, los contratos simulados, la ordeña de pozos y ductos, así como el saqueo en las áreas con mayor blindaje.

Es un trabajo periodístico decisivo que se ha construido a partir de informes confidenciales, bitácoras del área de seguridad de Pemex. Auditorías de la Secretaría de la Función Pública, testimonios de los testigos protegidos, especialmente expedientes reservados en términos de seguridad nacional que la autora logró desclasificar tras una larga batalla legal.

De esta forma la periodista devela cómo la empresa más importante de México y que en 2011 estaba considerada como la número 11 de petroleras del mundo quedó de rodillas ante la mafia al abrir la caja de pandora, producto de décadas de saqueo, corrupción e impunidad.

LA ENTREVISTA

Pregunta. Con la investigación que tienes de más de 15 años. ¿Tú cómo ves la medida, pensabas que habría cierre de ductos para abatir a la delincuencia?

Respuesta. Cuando se conoce el modus operandi en el robo de combustible, como lo conozco yo como la palma de mi mano, lo he estudiado, lo he padecido también, publiqué un libro en 2011 que se llama El Cártel Negro, cuyo subtítulo es cómo el crimen organizado se ha apoderado de PEMEX, en ese libro ya se revelaba lo que ya se está viendo, de lo que se reconoce públicamente, toda una estructura de saqueo que comienza desde las áreas de producción petrolera, desde que la materia prima llega a las refinerías para el proceso de refinación hay dobles contabilidades para maquillar lo que entra, tener orden de maniobra para sacar con pipas, hay un modo de operar de la doble facturación y el tema de ductos, todo el sistema de transporte se hace por poliducto. Llegó a tal nivel de organización dentro de PEMEX que desde la torre de marina nacional, desde su corazón, la gente que tenía su cargo monitorear el sistema de ductos, permitían que se robara el combustible intermitentemente.

Pregunta. Eso lo ha dicho el presidente, con esas mismas palabras, decidió cerrar todos los ductos…

Respuesta. Así es, es todo lo que planteaba desde mi libro. Un punto importante, las tomas paralelas, aquí viene la respuesta a la inquietud que tiene la ciudadanía de por qué cerrar los ductos. En la red de poliductos de Petróleos Mexicanos, había y hay todavía porque al parecer se está desmantelando una parte de esto, no sé que tanto avance haya, pero redes paralelas, tenías tu red legal y conexiones alternas, quiénes las hacían, el personal de Petróleos Mexicanos.

Pregunta. ¿Un plomero muy hábil puede modificar una tubería de este tipo?

Respuesta. No por supuesto que no, un ciudadano común no sabe dónde se ubican los ductos de PEMEX, en qué tiempo va a correr tal o cual hidrocarburo, por el poliducto pueden pasar los más diversos productos de Petróleos Mexicanos. Cuando hablamos de huachicolero, debemos quitarnos esa idea de la gente que llega a perforar y se lleva su garrafón, así no funciona el robo de combustible, funciona cuando el personal de la torre de control de PEMEX monitorea, llama a quienes harán la perforación que son personas altamente especializadas en manipulación de válvulas, hacen la conexión y permiten que esa conexión paralela funcione.

Hay otra modalidad, que se llama toma en caliente, es una perforación instantánea que realiza el personal de PEMEX, llama a los huachicoleros que tienen los camiones cargados, llaman a los cargadores, acuerdan con la policía local de qué hora a qué hora entrarán a cargar y hacen la carga. Lo peor, gran parte de ese mercado negro se comercializa en el mercado legal, en las propias gasolineras autorizadas por PEMEX.

Pregunta. Se han estado retirando permisos, se han negado nuevos, ¿tiene que ver con esto?

Respuesta. Tiene una lógica total, porque las gasolineras compran cierta producción a PEMEX, cuando una gasolinera deja de comprar o de plano no compra y sigue funcionando es porque todo lo que vende es robado, así es como se identifica a las gasolineras. Los reglamentos para franquicias de PEMEX les exigen que todo lo que comercialicen debe ser legal, pero lo que comenzó a ocurrir en muchas áreas era que el empresario en vez de comprarle a PEMEX compraba a los ordeñadores que eran los propios transportistas de Petróleos Mexicanos, o compraban una parte a PEMEX y otra parte a ordeñadores.

Pregunta. Los estados afectados que son básicamente seis, de acuerdo a tu investigación, ¿estos territorios están vinculados a este tipo de tráfico?

Respuesta. Sí, completamente. Podría decir que la refinería de Salamanca es el origen del huachicoleo en México, que no comienza con el robo de gasolina sino con el robo de asfalto, porque era lo más fácil de comercializar con los propios transportistas de pipa que era a quienes se les encargaba movilizar el producto, quiénes eran los transportistas, empleados sindicalizados de PEMEX, uno de los puestos más cotizados, es personal altamente responsable en el robo porque son quienes controlan todos los procesos de corrupción, la gente encargada también de manipular ductos, darles mantenimiento, son personal sindicalizado, sin embargo, de esta responsabilidad no se puede eximir a personal de confianza porque en las refinerías, las terminales de almacenamiento son personal de confianza.

Pregunta. ¿Los directores de PEMEX no saben de estas cuestiones?

Respuesta. El Director de PEMEX cada día recibe un informe al tiempo de lo que está entrando a una refinería y lo que llega a una terminal de almacenamiento, los números nunca cuadran y si los números no te cuadran es porque hay robo, los directores son informados de esto. Además hay que recordar que el funcionario público tiene responsabilidad por colusión o por omisión.

Pregunta. Es una medida impopular, pero parece que es ineludible…

Respuesta. Quisiera que la ciudadanía hiciera conciencia de que cuando hablamos de huachicol no hablamos de comprar algo o no barato, estamos hablando de violencia, de muerte, de sangre, de crimen organizado al más alto nivel. Considero que la cruzada contra el huachicol no debe ser del gobierno, es una cruzada de toda la ciudadanía, puntualizó.

La corrupción es el cáncer de México, flagelo que frena el potencial de desarrollo que México tiene. La corrupción en Petróleos Mexicanos, puede ser una macro-corrupción al nivel mundial.

Al menos en el campo de la energía, Pemex junto con la brasileña Petrobras son las empresas más grandes, pero también con graves problemas de corrupción.

Pemex al igual que Petrobras es una empresa paraestatal. Petrobras fue fundada en 1953 y durante décadas se convirtió en el orgullo del país, hasta que se develó una gigantesca red de corrupción por el pago de sobornos provenientes de la constructora Odebrecht para obtener contratos públicos.

Aldemar Bendine, presidente de Petrobras entre 2015 y 2016, fue condenado por su participación en un escándalo, cuyo epicentro estaba en Brasil, pero que se extendió hacia América Latina.

Desde hace muchos años se ha hablado de que México es el cuerno de la abundancia, lo que explica que con tanta corrupción que aquí se registra, con los grandes robos sexenales, más allá de siglas partidistas, no se lo pueden acabar.

Se ha dicho también sobre la corrupción en Petróleos Mexicanos, corrupción que está enquistado en el Sindicato Petrolero, desde la época de Joaquín “La Quina” Hernández Galicia, que fue detenido y juzgado por el gobierno del Presidente Carlos Salinas de Gortari, mostrado como el trofeo sexenal y como símbolo de la lucha contra la corrupción. En realidad se trató de una venganza política más que la lucha contra la corrupción, porque La Quina había apoyado en aquella campaña presidencial al candidato de la izquierda Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

A Joaquín Hernández Galicia lo quitó Carlos Salinas de la dirigencia del Sindicato Petrolero y en su lugar impusieron a Carlos Romero Deschamps. ¿Cambió algo en los sexenios que le siguieron? Al contrario, la corrupción se acentuó a juzgar por lo que hemos visto con el huachicoleo, que anualmente representan entre 30 mil y 70 mil millones de pesos.

Investigaciones periodísticas en estas últimas décadas van y vienen exhibiendo ese robo a manos llenas.

La periodista Ana Lilia Pérez, publicó en febrero del 2010 el libro “Camisas azules, manos negras”, el saqueo de Pemex desde Los Pinos, con prólogo del fallecido periodista Miguel Angel Granados Chapa en el que documenta la corrupción en los tiempos de los gobiernos del PAN.

Hablar de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante las administraciones panistas es sinónimo de corrupción: presidentes de la República que ordenan la asignación de contratos para beneficio de sus allegados, secretarios de Estado que influyen en las asignaciones para sus empresas familiares y las de los amigos que financian sus campañas políticas, gobernadores que cabildean negocios para transacciones, legisladores dueños de pequeños negocios que se trasnforman en grandes fortunas, directores que reciben sobornos de contratistas. Corrupción e impunidad en Pemex van de la mano”, escribe Ana Lilia en su libro de referencia.

Apunta que entre diciembre de 2000 y 2009, de manera directa o a través de sus emisarios, Vicente Fox, Martha Sahagún y sus hijos, Manuel y Jorge Bribiesca, Felipe Calderón Hinojosa, César Nava Vázquez, Juan Camilo Mouriño, Juan Bueno Tenorio, Jorge Nordhausen, Diego Fernández de Cevallos, Francisco Barrios Terrazas, Eduardo Romero Ramos, Rosendo Villarreal, Jesús Reyes Heroles, Raúl Muñoz Leos, Luis Ramírez Corzo, entre otros personajes, donde incluye al siniestro policía federal Guillermo González Calderoni –asesinados en Estados Unidos, protector de los cárteles de Juárez y del Golfo- cruzaron el umbral del edificio corporativo en Marina Nacional en busca de jugosos negocios y muchos de ellos trascendieron en escándalos y en todos privó la impunidad.

En ese contexto aparece “Camisas azules, manos negras”, que representa un testimonio que comprende nueve años de investigación de una periodista dedicada a escrutar la corrupción en Pemex, soportada con fuentes vivas y documentales de alto nivel, con expedientes de auditorías clasificados como confidenciales en la Secretaría de la Función Pública y la Auditoría Superior de la Federación, así como decenas de entrevistas, testimonios y recorridos por las regiones petroleras en tierra y en plataformas, señalando además a altos funcionarios de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, que desnudan los negocios privados de los hombres públicos.


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